sábado, 23 de abril de 2016

Huida (o el camino de las traiciones)

Me he aprendido
todas las grietas
de este muro de hormigón
forman cúmulos,
pequeñas constelaciones
o rizomas,
quizás hablan jeroglífico
o son un mapa del tesoro.
Conozco
todos los puntos de fuga
de este paisaje,
allá donde se nos cruzan las vías
y los cables.
Y urdo
Un plan de escape
que nunca haré realidad.

De agua estanca
se pudren de mí 3/4
Ojalá el desagüe
del váter
me llevara directo al mar
y así diluirme
cual espejito.

No sé más que huir
y lanzarme a carreteras
imaginarias
Me sé todas las autovías
y arterias principales,
me sé cada diferencial del mapa
y sé dónde están los pliegues,
que es donde se hacen los agujeros
y donde puedo lanzarme a otra dimensión.


Y sin embargo, siempre vuelvo
o siempre me atrapan,
seré una road movie
de bajo presupuesto.
Bonnie and Clyde
Thelma y Louise
The Doom Generation
Yo viajo solo
por el camino de las traiciones
Yo huyo en sombrero hongo
y no en chistera.

Y
aunque vuelva
nunca en el mismo punto
del espacio-tiempo.

viernes, 8 de abril de 2016

Autorretrato

Soy demasiado dinámico
para retratos,
lo siento Jack,
ya lo dijo Heisenberg.

Soy demasiado polisémico
para definiciones
de diccionario
y para Dada.
La solución es acuchillar libros
de geometría
o ponerlos a tender
para que el viento
aprenda
lo aburridos que somos.

Soy demasiado anticuado para Rimbaud,
demasiado poco hombre para Nietzsche,
me pesa más el cuerpo que a Kundera,
y me trago menos utopías que Platón,

Mis tacones
no son lo suficientemente
bajos
para llegar a vuestra
alta cultura.
No me echéis perlas,
que yo soy muy cerdo,
verde, cerdo verde.

Soy profanador
oficial
de camposantos
de anhedonia.
Soy una canción de Fangoria
y una película de Almodóvar.

Soy más pop que Warhol,
más rosa chicle que Madonna,
más rinoceronte que Dalí,
más surrealista que Buñuel,
más hiperrealista que Antonio López,
más ilusión que Matrix,
más alien que David Bowie,
más caótico que Lorenz,
más vampírico que Tilda Swinton,
más extraño que el paraíso
y seguimos sin saber
nada
de quién soy
y de qué es el verso.

viernes, 25 de marzo de 2016

El mito de Europa

Un ente
con aires de ninfa
te vende la estancia 
en su paraíso,
una tierra única, eterna e inmutable,
tierra de Parménides,
tierra libre, 
Babel deconstruida
en primera línea de playa.
Sus habitantes (pacientes, clientes)
hablan todos los idiomas
fluidamente, con exquisitez y refino,
Pero solo necesitan uno:
el lenguaje de la esperanza.
Tienen los pulmones cargados 
de bienestar, de amor y ambrosía
Y los cabellos áureos, cuerdas de lira.
Etéreos, livianos como plumas. 

Los marineros, 
atraídos por los cantos de sirena,
no traen más que lo puesto,
no pueden pagar Europa premium 
y liberarse del peso
de la pólvora en sus pulmones,
pero no saben,
que el idioma universal
es el lenguaje anacrónico de los tanques,
y que bebemos más sangre
que ambrosía,
que las costas están precintadas,
que las concertinas suenan para nosotros y rajan para ellos
que aquí armamos en nombre de paz
que se nos cae el spa a pedazos, 
que la tierra está engrietada,
seca, desertizada,
que Parménides está muerto,
que la Ilustración no encendió nada,
que sí es tierra para ejércitos,
que Europa, de ninfa, solo tiene el nombre.

Un chupito
de ambrosía
por cada mito
que nos creímos.

sábado, 12 de marzo de 2016

Alien

Alien
con pasaporte, papeles en regla, 
una cara, un cuerpo, 
un reflejo, una sombra, una imagen,
una lengua materna,
ombligo,
historia,
memoria,
niveles normales de hemoglobina,
una casa, una cama, 
novia, amigos,
carrera.

No te terminaste todo el plato,
No te aprendiste las tablas de multiplicar.
No te contaron cuentos
o no te los creíste.
Una vez viste a dos hombres
besándose en la calle (ojalá).
No interaccionaste lo suficiente
con humanos (quizás demasiado).
No bebiste suficiente luz 
por las mañanas,
No comiste suficiente tierra.
no tienes suficiente polvo, 
niebla,
en los pulmones,
suficientes raíces,
obstruyéndote las venas,
me falta
todo lo que no se ve en las fotografías,
radiografías, TAC, análisis.

Los médicos dijeron que era un niño normal.

Y sin embargo: me declaro alien.

lunes, 7 de marzo de 2016

Proto-

mentes atómicas
mentes dicotómicas
mentes tricotómicas
mentes cuatricotómicas
mentes espectrotómicas
mentes.

mentes atómicas
tricotan
mentes atómicas
tricotan
mentes dicotómicas tricotan
mentes dicotómicas tricotan
mentes tricotómicas se escapan
por las grietas que dejaron mentes dicotómicas
y las
mentes cuatricotómicas,
insumisas,
insaciables
mentes
subversas
mentes espectrotómicas trastocan
los límites, los vértices, las aristas, los horizontes, el recorte de las montañas sobre el cielo, las líneas rectas, los puntos, las circunferencias

mentes desorientaron
tres giróscopos,
confundieron a Epi y Blas
desintegraron mentes atómicas
mentes cómicas, cósmicas,
desdoblaron las palabras

insaciables
mentes
ya no saben cómo seguir
huyendo.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Nosotros (o las rosas que cortaron)

Nosotros
podemos ser rosas, también.
Podemos ser de cristal de Bohemia
de papel de arroz
de algodón de azúcar
de porcelana.
Nuestra piel
Cetrina térrea volcánica cenicienta
marmórea esmeralda herida estriada
Un cuadro impresionista.
Nuestro pelo
Lacio, enredado, caótico, sucio, caduco, policromado
Podemos ser hilos
Colimados
El goteo de un grifo semiabierto.
Podemos tener pestañas
Y tacones
Y ojeras kilométricas
Podemos estar cansados,
muy cansados.
Y podemos tener miedo
tanto miedo como para no salir de la cama.
Podemos ser lo que queda del cristal de Bohemia, de una taza de porcelana, en el suelo, el papel de arroz esfumado, algodón desenhebrado.

Podemos ser todo lo que nos enseñaron a odiar, todo en el mismo espejo, todo en un espacio mínimo, carcelario.

Podemos llorar, podemos regar nuestros vuestros jardines de rosas.

No nos arranquéis, no nos deshojéis, no nos dejéis en espina viva.

Nosotros
podemos ser rosas, también.

domingo, 31 de enero de 2016

Still life #2

Un gramo de luz
homogéneamente repartido
en un tronco de cono,
solo un gramo,
un gramo de humo,
apenas un gramo,
se desprende de una mano cinco dedos
y un millón de motas de polvo,
así a ojo un gramo,
abducidas, absorbidas,
por una tonelada de hierro,
sobre nuestras cabezas,
en el centro de la órbita.

Un gramo de música,
casi un gramo,
vibra en el aire,
se cuela en ese cono
y lucha, choca, quiebra cada partícula de luz que se encuentra
y se hace el silencio
salvo un pequeño pulso pulso pulso

que dispersa un mechero naranja,
una máquina expendedora de chocolate caliente
y con la que compite otra mano cinco dedos tamboreando, cinco pulsos pulsos pulsos pulsos pulsos

y se hacen las sombras, se abre la puerta y entra el frío de enero, otro gramo de Ámsterdam, es el único superviviente de la sala.

todo esto en (solo, apenas, así a ojo, casi) un segundo que pesa un gramo en este sistema de unidades aquí inventado.