Actividad. Movimiento. Perpetuo. El capitalismo se levanta en los semáforos. Cruzan niños y familias. Al fondo, un colegio. Revolotean los niños por unos minutos antes de entrar a clase. Algún rezagado. Yo aquí desde esta ventana. Y en la encmiera, el agua de un cazo temblando sutilmente. Arroz pegado al fondo. Mientras, han pasado 4 autobuses rojos. 149, 239,259, 279. Y vuelta al ciclo. El ciclo de autobuses rojos y el ciclo de la vida. El ciclo de los 9, el ciclo de la ciudad que un día se levantó capitalista. El capitalismo nos exigió el movimiento perpetuo y a cambio nos prometió estabilidad. Perpetuamente estables. EL PÉNDULO ES PERPETUAMENTE ESTABLE. Altura máxima, punto de equilibrio, vuelta a la altura máxima y de nuevo al punto equilibrio. Fin del ciclo. Ciclo de los niños. Entran al colegio. Silencio. Salen al recreo. Vuelven a clase. Silencio. Se van a casa. Los ciclos se superponen y crean a su vez ciclos más largos.
149. Niños alborotando. Semáforo rojo. 249. Niños rezagados. Semáforo ámbar. 259. Silencio. Semáforo verde. 279. Silencio. Semáforo rojo. 149. Silencio. Semáforo ámbar...
El ciclo parece no tener patrón, pero habría que observarlo durante días, quizás durante semanas. Quizás el capitalismo nos exige que la ciudad sea irracional. Sin patrón:
¿Irracionalidad estable?
No, creo que a cada uno nos exige permanecer en nuestros ciclos, números periódicos, rutina, ciclo, repetición, ritmo, rima.
Altura máxima. Punto de equilibrio. Altura máxima. Punto de equilibrio. Tic tac, tic tac. Sístole, diástole. Sístole, diástole.
Ciclo de histiéresis: campo remanente, campo coercitivo, campo remanente, campo coercitivo.
El sonido de un avión sobre mi cabeza. Y alguien escribiendo en un albergue del norte de Londres. Atrapado en otro ciclo.
Ciclicidad. Bicicleta. Ciclos. Triciclo. Cicloides.
Y otro ciclo, menos probable: Big Bang, Big Crunch, Big Bang, Big Crunch.
Ciclos circadianos. Ciclo de vida. Ciclo del agua. Y ciclos de menstruación.
La historia es cíclica. O no. O no hay patrón.
Pi. 3,14159265358979323846... : Irracionalidad. Aspiramos a la irracionalidad (no computabilidad).
3.1.4.5.9.2... Nunca patrón.
Un tercio. 0,3333333333333... 0 y 3. 3. 3. 3. 3. 3. 3. 3. 3. 3. Vuelta al 3. 3. 3. 3. 3.
Capitalismo es 1/3. 1/3 del ciclo de los 9: 3. 3. 3. 3. Treses rojos atravesando mi mente.
Y yo grito: Pi. Pi. Pi. Pi. Y a mi vez, creo un ciclo. Repetición, ritmo y rima.
Hay quienes siguen buscando patrones en pi. NO.
Romper un péndulo en pi partes: pi péndulos perpetuamente irracionales.
Romper el capitalismo en raíz de 2 partes: raíz de 2 semáforos en ámbar, rojo y verde.
Romper un ciclo en e partes: irracionalidad exponencial.
Perpetuamente divergentes.
Sin patrón.
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viernes, 3 de julio de 2015
martes, 2 de junio de 2015
Reautodestrucción (Diario de un pseudoartista)
Son las doce de la noche. Las doce. De la noche. Sí, son las doce de la noche y ella está calzándose las botas negras hasta la rodilla, sobre unos leggins…
Yo aquí, ingenuo, un 29 de mayo de 2015, pensando que puedo escribir sobre la movida, sobre un tiempo que no he vivido, pensando que todo tiempo pasado fue mejor y muerte al capitalismo y fuck the patriarchy. Fuck los días que pasan confusamente y que me llenan de putas dudas, las putas dudas que me dan la vida y me la quitan, un catéter y una sonda, goteando, goteando y mi cuerpo penado de muerte. Joder. ¿Qué coño soy?
Me creo artista y escribo sobre artistas, una y otra vez, perdidos en la gran ciudad, haciendo sus vidas por el día, deshaciéndolas por las noches. Artistas frente al espejo, artistas rompiendo el espejo. Cada fragmento representa una visión, una imagen, una perspectiva. Un espejo roto nos refleja mejor, eso decía, y viva Picasso. Y viva Picasso y su puto espejo roto y sus rostros en varias perspectivas. Viva Picasso porque ha sabido retratarnos, por fin. Me miro en el puto espejo diciendo que la identidad es una hiperesfera a la que solo podemos representar en infinitas proyecciones.
Me miro, me miro en el espejo pensando que la imagen es una cárcel de la esencia. Me miro pensando que soy un filósofo. Me miro leyendo a Deleuze y Guattari hace unos minutos y me río de mí mismo. Y quiebro el espejo, porque claro, soy un artista. Y eso es lo que hacen los artistas. Destruirse para luego reconstruirse con otros materiales.
Pero en el fondo son los mismos. Los mismos materiales, las mismas estructuras, los mismos espejos. Tú, reflejado en espejos enfrentados. Proyectado infinitamente. Cada vez más verde y lejano, cada vez más pequeño, cada vez más imperceptible.
Te sientes abrumado. Te sientes abrumado por tu propio ego, por tu ego dañado por esa pequeñez del fondo del espejo. Qué pequeño eres en el fondo del espejo, joder. Y te sientes atrapado por el gigante, por la imagen nítida, por tu yo oficial, tu yo 24/7/toda la vida. Te sientes atrapado por tu propia imagen, tu propio cuerpo, tu propia tangibilidad, tu materia, tus putos quarks bailantes. El peso y la gravedad. Siempre es eso.
Me pongo freudiano y digo que tenemos un trauma. Tenemos un trauma de nacer. Tenemos un trauma de salir de la vagina y simplemente existir. ¡Qué a gusto se estaba en el líquido amniótico! Tenemos un trauma y buscamos esa puta vagina de nuevo. Viva la vagina.
Tonterías de pseudoartista, ya ves. Pseudofilósofo, pseudocientífico, pseudopersona. Soy un pseudohumano megalómano onanista. Soy un homúnculo embriónico. Soy un gilipollas en busca de palabras opulentas y pretenciosas.
Y rompo el espejo. Rompo el espejo con la frente. Una y otra vez.
El espejo se diluye, pero yo estoy otra vez en esa cola, o quizás sentado en el horizonte, o en una red. Estoy caminando por la gran ciudad y me siento pseudomédico y me autodiagnostico síndrome de Stendhal. Viva la belleza. A veces hay tanta belleza en el mundo que creo que no lo aguanto y que mi corazón se derrumba. Ja. Y una bolsa bailando con el aire, cargado de electricidad, qué bonita ella.
Qué bonito el mundo, qué bonito yo, qué bonito el conocimiento. Muero de intoxicación de belleza y otras causas desconocidas. Muero y rompo el espejo y mato al artista y mato la conciencia en mí. Y ahora camino por la calle, lobotomizado, y no pienso nada y aplaudo, aplaudo a todo. Aplaudo a los escaparates y a las pantallas y a las luces y al líder, el líder. Viva el líder. Y dichoso el árbol que es apenas sensitivo. Viva el árbol.
La autodestrucción, ¿es eso lo que queda? Autoperfeccionamiento es masturbación, pero la autodestrucción… Dichosa autodestrucción. Quebrar el espejo y dejarme en fragmentos, dejarme diluir y no seguir en la cola, ni en ningún sitio. Prohibido reconstruir. Bombardear la ciudad. Y que suene una canción de fondo, esa de los Pixies, porque los requiem son demasiado fúnebres.
Mueran, uno por uno: Picasso, la vagina, la belleza, el líder, el árbol. Muera cada una de las palabras de este texto. No lloréis por mí, yo ya estoy muerto.
sábado, 21 de febrero de 2015
Introduzca aquí su ID
¿Quién soy yo más allá de mi masculinidad, de mi nombre, de mis etiquetas? Mi identidad se me escapa. Quizás esto diga algo de ella o no. No sé quién soy. Y eso es lo interesante, lo adictivo de vivir. Saber quién soy, saber quién es el mundo. Y por qué soy, por qué es, por qué somos y por qué soy así, por qué es así, por qué somos así. ¿Quién soy? De nuevo. ¿Somos algo? ¿Existimos como ente más allá del reconocimiento propio de los demás? Recuerdo el árbol cayendo en medio del bosque y pienso, ¿no seremos como ese árbol? ¿Alguien escuchará nuestra caída, nuestro paso por el mundo? ¿Qué produce la caída? ¿Qué produce el árbol? Solo llego a la conclusión de que se me escapa. Y eso es lo grande, se nos escapa todo. ¡Esta ilusión de conocimiento, esta megalomanía occidental! No sabemos lo que somos. Y no lo sabremos. No somos nada. Somos todo. No somos. Somos. ¿Qué? Versos en una caja (indefinida). (Indefinidos nosotros) (Introduzca aquí su ID) ¡Qué ingenuos! Pensamos que un número o un conjunto de letras nos identifican. (INTRODUZCA AQUÍ SU IGNORANCIA) (INTRODUZCA MONEDA PARA SEGUIR JUGANDO VIVIENDO) INTRODUZCA PALABRAS ALEATORIAS EN UN CUADERNO Y PIENSE QUE ES ARTE. DADÁ. ESCRITURA AUTOMÁTICA. Vivo en la ilusión de que esto tiene importancia. (INTRODUZCA SU EGO AQUÍ, POR FAVOR) (SU EGOCENTRISMO AL CONTENEDOR VERDE) (SU PERSPECTIVA ES TAN PRIVILEGIADA COMO CUALQUIER OTRA) Luego publicaré esto en algún lugar de la web, pensando que alguien lo leerá y le importará. (INTRODUZCA SUS PALABRAS EN SU RECTO. DÉJELAS AL LADO DE LA PRÓSTATA)
Ay, esta ilusión del yo. (INTRODUZCA. INTRODUZCA. INTRODUZCA)
Esto ya no tiene sentido. Nunca lo tuvo.
(SE CIERRA EL TELÓN. INTRODUZCA SU ALMA PARA VER LA SIGUIENTE REPRESENTACIÓN)
Me cansé de escribir y dejé el bolígrado en la mesa.
Ay, esta ilusión del yo. (INTRODUZCA. INTRODUZCA. INTRODUZCA)
Esto ya no tiene sentido. Nunca lo tuvo.
(SE CIERRA EL TELÓN. INTRODUZCA SU ALMA PARA VER LA SIGUIENTE REPRESENTACIÓN)
Me cansé de escribir y dejé el bolígrado en la mesa.
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